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viernes 19 de abril

Semana Santa

Día de la Lengua China

Viernes Santo

 

Antes de la Liturgia de la Palabra: Llegado a la sede, el celebrante, después de haberse postrado o arrodillado delante del altar, dice “Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas; santifica a tus hijos y protégelos siempre, pues Jesucristo, tu Hijo, en favor nuestro instituyó por medio de su sangre el misterio pascual. Por Jesucristo nuestro Señor”.

San Antonio María Claret (1807-1870)

Oh Jesús de mi vida! Conozco, se y me consta que las penas, dolores y trabajos son la divisa del apostolado; con vuestra gracia las abrazo, me las visto y digo que ayudándome Vos, Señor, y Padre mío, estoy pronto a beber ese cáliz de penas interiores, y estoy resuelto a recibir ese bautismo de penas exteriores, y digo: lejos de mí de gloriarme en otra cosa que en la cruz, en que Vos estáis clavado por mí, y yo también lo quiero estar por Vos. Así sea”. (Autobiografía 427).

“Capítulo XXIX: De las virtudes de Jesús que me propuse imitar: Comida.- Pan y agua en todos los treinta años de su vida oculta. En el desierto, a lo último de los cuarenta días de riguroso ayuno, los ángeles le trajeron pan y agua, como a Elías. Los demás años de su vida pública, comía lo que le daban y se conformaba. La comida que tomaba con los Apóstoles ara pan de cebada y peces asados, y aún de esto no tenían siempre, pues que tenían que coger espigas para matar el hambre, y aun de esto fueron criticados. En la cruz dice que tiene sed y no le dan de beber más que hiel y vinagre para más tormento”. (Autobiografía 430).

“[Después del atentado de Holguín del 1 de febrero de 1856, en el cual fue herido en la cara]. Hecha la primera cura, con una parihuela me llevaron a la casa de mi posada. No puedo explicar el placer, el gozo y la alegría que sentía mi alma al ver que había logrado lo que tanto deseaba, que era derramar la sangre por amor de Jesús y de María, y poder sellar con la sangre de mis venas las verdades evangélicas. Hacía subir de punto mi contento el pensar que esto era como una muestra de lo que con el tiempo lograría, que sería derramarla toda y consumar el sacrificio. Me parecía que estas heridas eran como la circuncisión de Jesús y que después, con el tiempo, tendría   la dichosa e incomparable suerte de morir en la cruz de un patíbulo, de un puñal asesino, o de otra cosa así." (Autobiografía 577).

Papa Francisco

"El Viernes Santo es el momento culminante del amor. La muerte de Jesús, que sobre la cruz se abandona al Padre para ofrecer la salvación a todo el mundo, expresa el amor entregado hasta el final, sin fin. Un amor que quiere abrazarnos a todos sin excluir a nadie.  Un amor que se extiende en todo tiempo y en todo lugar: una fuente inagotable de salvación de la cual cada uno de nosotros, pecadores, puede beber. Si Dios nos ha mostrado su amor supremo en la muerte de Jesús, entonces también nosotros regenerados por el Espíritu Santo, podemos y hemos de amarnos los unos a los otros, regenerados por el Espíritu Santo, podemos y hemos de amarnos los unos a los otros”. (Homilía 23.03.2016).

Puedes consultar las lecturas de hoy en lecturas.misa.app.

LA RELIGIÓN DEL ATEO

sinopsis

La muerte de Dios es el fin del Absoluto, pero no el final de la religión. Hay otra forma de vivir, otro modo de hacer frente a las preguntas fundamentales de la vida, a los interrogantes acerca del sentido de la existencia. Es lo que Joan-Carles Mèlich ha llamado, siguiendo a Milan Kundera, la prosa.
La prosa es la vida de las singularidades, de la materia no material, de los objetos que tienen su historia, de esos pequeños instantes de placer que abren las puertas al infinito. La prosa es el mundo de los encuentros casuales, de los abrazos antes de salir de viaje, de las caricias en los momentos en los que se abren las puertas del infierno. La prosa es el ámbito de la experiencia ética, la del estar-ahí, la de la respuesta a la demanda del cuerpo de alguien que sufre, la de la amistad, la de la fecundidad, la del erotismo y la del placer. Y la prosa es también la apertura a la religión del ateo, una religión contraria a lo sagrado, una religión prosaica en la que la bondad ha sustituido al Bien y en la que la compasión ha ocupado el lugar de la Justicia.

ficha técnica

título
LA RELIGIÓN DEL ATEO
isbn 9788417796044
fecha de publicación 01/03/2019
colección Fragmentos
número de ediciones 1
datos del libro 78 pags
encuadernación Rústica
idioma Español / Castellano


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La muerte de Dios es el fin del Absoluto, pero no el final de la religión. Hay otra forma de vivir, otro modo de hacer frente a las preguntas fundamentales de la vida, a los interrogantes acerca del sentido de la existencia. Es lo que Joan-Carles Mèlich ha llamado, siguiendo a Milan Kundera, la prosa.
La prosa es la vida de las singularidades, de la materia no material, de los objetos que tienen su historia, de esos pequeños instantes de placer que abren las puertas al infinito. La prosa es el mundo de los encuentros casuales, de los abrazos antes de salir de viaje, de las caricias en los momentos en los que se abren las puertas del infierno. La prosa es el ámbito de la experiencia ética, la del estar-ahí, la de la respuesta a la demanda del cuerpo de alguien que sufre, la de la amistad, la de la fecundidad, la del erotismo y la del placer. Y la prosa es también la apertura a la religión del ateo, una religión contraria a lo sagrado, una religión prosaica en la que la bondad ha sustituido al Bien y en la que la compasión ha ocupado el lugar de la Justicia.

título
LA RELIGIÓN DEL ATEO

isbn 9788417796044
fecha de publicación 01/03/2019
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número de ediciones 1
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idioma Español / Castellano
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